Realidades paralelas y enfrentadas
El Valencia, a un día de su cumpleaños, se encuentra en una situación de realidades paralelas y enfrentadas. El tratar de hacer un balance de la temporada o de determinadas decisiones implica una divergencia entre lo que se piensa en el club y lo que se piensa por parte de la afición.
La lectura que ofrece el club, por parte de Braulio Vazquez, coordinador de la secretaría técnica, es que la temporada es de notable alto y la eliminación de Champions no es un fracaso.
-¿Hay que considerar lo de Alemania un fracaso?
-Eso es cuando no haces todo lo que tienes de tu parte, pero no se considera fracaso a gozar de cuatro ocasiones de gol clarísimas en la segunda parte y no meter ninguna.
-Imagínese que estamos e junio y que el equipo ha sido tercero, ¿qué nota le pone a la temporada?
-Un notable alto sin duda. Quien no lo vea así no es consciente de la realidad, y lo digo sinceramente. Vuelvo a repetir, en septiembre todo el mundo era pesimista. Recuerdo cuando hice la primera rueda de prensa de al temporada dije que lucharíamos por los mismos objetivos que la temporada pasada con Silva y con Villa...
Para poder “entender” estas respuestas hay que sacar la calculadora y comprobar los ingresos que percibió el club por las ventas de jugadores y lograr que no se resintiera en exceso el equipo viendo los resultados actuales. Por otro lado, el objetivo económico de la Champions se ha conseguido. La Copa desde un punto de vista analítico conlleva unos gastos innecesarios y un desgaste económico que solo tienen sentido si se gana algo improbable estando Barça y Madrid por medio.
Si le damos la vuelta e intentamos verlo desde la realidad de la afición, la lectura podría ser otra. Podría ser que se ha fallado en competiciones ilusionantes y donde podía el equipo tener más opciones de conseguir algún logro deportivo. Haciendo hincapié sobre todo en cómo se hizo. La derrota en Copa frente el Villarreal escoció y mucho. La sensación que queda es que se tiró por la borda una eliminación que se tenía controlada. De la Champions, tres cuartos de lo mismo, pocas eliminatoria de octavos en Champions tan accesibles se encontrará el Valencia.
-Vale, pero la afición quiere una alegría.
-Totalmente de acuerdo, y eso es lo único que nos ha faltado. Lo que pasa es que estamos justificando el éxito más alto por una eliminatoria, es decir, si hubiésemos pasado a cuartos de final de la Champions con la ilusión que ello generaría, y soy consciente de ello, la temporada diríamos que es excepcional, y por no pasar la eliminatoria pasamos de excepcional a muy mala... Eso no tiene sentido, la realidad es que sigue siendo una temporada muy buena pero que nos ha faltado la guinda. Pero ojo, estamos dando por hecho que vamos a ser terceros, con lo complicado que va a ser, porque por detrás está el Villarreal que tiene una gran plantilla. Si conseguimos ese objetivo es para estar muy, muy, muy satisfechos y eso nos permite asentarnos para en el futuro pelear por objetivos más altos y para estabilizar el club en lo económico y lo deportivo.
-Entonces el Valencia ha fallado en las competiciones más ilusionantes...
-Sí, eso es cierto.
El vivir en estas realidades paralelas y enfrentadas hace que en determinadas decisiones se produzca un alejamiento constante, por ejemplo, la decisión de indultar a Miguel.
-¿Qué pasa exactamente con 'Chori' Domínguez?
-Lo mismo que con Dealbert o Maduro cuando no juegan.
-¿Era partidario del indulto a Miguel?
-A Miguel no se le considera una persona incómoda dentro de la plantilla, no tiene maldad. A veces se puede equivocar y se equivoca pero lo hace sin maldad.
Para gran parte de la afición era una buena decisión el apartar a Miguel y castigar al Chori, sin embargo el indultar a Miguel de su “exilio” no se considera una decisión correcta, ya que con sus acciones menosprecia y ensucia el nombre de la entidad, además de la polémica de nombrarlo capitán.
Desde la “otra realidad” el Chori y Miguel son patrimonio del club y el mantenerlos apartados implica tirar y lapidar euros a la basura, ya que dificultaría la posibilidad de venderlos, además de no aportar a la plantilla.
Según las últimas informaciones Llorente se ha reunido con la plantilla con la intención de concienciarles de la importancia de los diez partidos de Liga que quedan.
La duda planea en el ambiente ¿para no perder los ingresos Champions? o¿Para volver a la ilusionante competición de la Champions? Siendo bien pensado consideraremos las dos opciones, lo que es evidente, sobre todo por una de las realidades, es que esta acción se lleva a cabo demasiado tarde.
La solución está en el equilibrio, algo tan subjetivo como difícil de conseguir. Lo que es incuestionable es que un equipo de fútbol sin afición sería una empresa más, por otro lado un equipo de fútbol sin una economía saneada está condenado a desaparecer.
Resumiendo, una realidad toma decisiones con la intención de reportar ingresos a las arcas del club pero deja vacías de ilusión las mochilas de los aficionados. Esta dinámica puede ser muy peligrosa y las dos realidades paralelas y enfrentadas están condenadas a entenderse.
Entrevistas:
CARLOS BOSCH (Superdeporte)
JUAN CARLOS VALLDECABRES (Las Provincias)
Autor: Toni Griñón




2 comentarios:
Voy a resumir mi comentario a una frase: "Creando ilusión se venden camisetas"
9:58 PMLlorente no genera ilusión... Braulio no genera ilusión... los dos sobran en el VCF.
1:16 AMPublicar un comentario en la entrada