17 de febrero de 2011

Sin defensa no hay Champions



Después de haber superado la decepción del empate del Valencia en Mestalla, sólo nos queda esperar una noche épica en Alemania, pero hasta entonces se pueden sacar unas cuantas conclusiones.

No voy a caer en la merecida crítica a los medios de comunicación madrileños, TVE y demás sitios donde han maltratado al Valencia. En la mayoría de los casos, no sorprenden a nadie que sea valencianista y además estoy cansado de esas guerras, las cuales, intento evitarlas en partidos como estos y durante todo el año, el delito tal vez esté en los valencianistas que consumen estos medios, en primer lugar por consumirlos y darles bola, y en segundo lugar por ser tremendamente perjudicial para su salud. Hoy tenemos muchos sitios donde consumir valencianismo, allá cada cual donde se quiera informar. Las consecuencias de la elección las sabemos. Hace tiempo que ya no engañan a nadie.

Quería centrar este comentario desde la autocrítica, mirando de puertas hacia dentro. El resultado que obtuvo el Valencia es traicionero, aparentemente parece un inocente empate, pero por encima de la decepción está envenenado, ya que obliga a marcar un gol al Valencia, cosa distinta y más positiva hubiera sido, por ejemplo un empate a cero.

Esto demuestra que la competición de la Champions es especial, perdona que falles de cara al gol, pero es implacable si recibes un gol en contra. Curiosamente el Valencia tiene en la defensa una de sus líneas más vulnerables y menos consistentes, tal y como hemos visto en numerosos partidos. Mantener la portería a cero es vital para poder funcionar por Europa, sin ir más lejos está fue la clave de Cúper para llevar al Valencia a dos finales de Champions, con esto no quiero hacer apología del “cerocerismo”, pero en Europa, sin llevarla al exceso, puede ser una virtud que te ofrezca ciertas garantías de pasar eliminatorias.

El sistema que sacó Unai te proporciona fluidez y llegadas al área rival, tal y como ocurrió, pero te obliga a marcar goles que te den un colchón para paliar los daños colaterales que puedan producir las contras del rival. El Valencia no rentabilizó el sistema, tuvo el control del partido pero le falló la definición de cara al gol.
Por otro lado, sufrió los daños colaterales de este sistema que desguarnece la defensa, una de las líneas más débiles del equipo. Topal no se podía multiplicar más para achicar balones. Y las internadas de Mathieu y Miguel dejan huecos en defensa difíciles de tapar.

En conclusión, el sistema que sacó Unai, para que sea efectivo, los jugadores de ataque te tienen que marcar dos o tres goles, sin renunciar a encajar algún gol en contra. Se podría definir con la expresión “La mejor defensa es un buen ataque”. El Valencia tuvo la posibilidad de hacerlo, pero el guión falló en la definición de cara a puerta.
Con esta argumentación no quiero exculpar lo más mínimo a la defensa del Valencia.
Ahora a esperar que la historia nos sonría como lo ha hecho otras veces, en el recuerdo quedan partidos míticos como el del Lazio y Barcelona. El Valencia es superior y capaz de hacerlo.

Hay que volver a pensar en la Liga doméstica, el Sporting de Gijón vendrá con la moral subida después del logro conseguido contra el Barça, pero para seguir en los puestos de arriba sin renunciar a nada, Mestalla tiene que ser un feudo donde ningún equipo saque ningún punto.



Foto: superdeporte.es
Autor: Toni Griñón

1 comentarios:

http://valenciayche.blogspot.com dijo...

Los problemas del Valencia más que de defensa yo diría que son de sistema defensivo. La defensa comienza por la presión de la línea de ataque, continua en cada línea y se basa en las continuas ayudas y la solidaridad del grupo. Eso el VCF no sabe lo que es, por eso, aunque cambien los nombres, los problemas siguen siendo los mismos.

8:46 PM
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