Baraja, el gran gladiador
Se le notaba emocionado, feliz y un poco triste pero con la certeza de haber dejado huella en el Valencia. El Pipo como todos le conocen jugó su último partido y lució la cinta de capitán. Diez años donde vivió lo mejor y lo peor del Valencia que supo reconocerle sus logros.
El Homenaje emocionó a más de uno. Quien no haya derramado alguna lagrimilla miente. La despedida de Baraja fue perfecta porque la afición por completo supo reconocer el aporte del jugador al equipo.
Esos aplausos que no terminaban, esos cánticos que permanecieron durante todo el partido y la imagen final del jugador con la bufanda del Valencia es un símbolo para el recuerdo.
Su trabajo en esta década para el club fue decisivo y se lleva consigo al mejor Valencia, el que conquistó trofeos y puso en pie a toda la ciudad.
Jugadores como él con su fuerza y su coraje son inolvidables por eso antes de marcharse ya formaba parte de la historia del club.
El tiempo es tirano y los años dejan huellan pero el Pipo todavía tiene ganas de seguir dando batalla. Ya no será para el Valencia pero ese cariño recíproco quedará para siempre.
Autora texto: Sandra Vadillo
Renovarse es vivir

Vergüenza ajena

Fue quizás el derby más pobre de los últimos tiempos porque el Valencia no aportó nada y dejó una imagen pobrísima y de poca seriedad.
Villarreal tenía que ganar para tener posibilidades en conseguir un lugar en Europa y cumplió. La pena que antes de los veinte minutos y con el dos a cero en el bolsillo el partido se cerró.
Valencia demostró que su mente estaba en las vacaciones y que esfuerzos los justos. Nunca intentó arriesgar y buscar con entusiasmo la portería rival.
El partido pudo cambiar de rumbo con las expulsiones de Llorente y de Capdevila pero ni eso fue suficiente. El equipo siguió a lo suyo sin despeinarse y dejando bien en claro que las ausencias pesan demasiado.
Ya en conferencia de prensa Emery justificó el pobre rendimiento de su equipo con la excusa de no tener que ganar como sí lo debía hacer en otros partidos. Pues Emery, te mereces un aplauso.
La poca profesionalidad del Valencia perjudicó indirectamente al Getafe quien pelea cara a cara con el Villarreal. Cualquier podría pensar que los valencianos se dejaron ganar para ayudar a los amarillos y que los dos estuvieron satisfechos.
Esta generosidad intencionada o no desluce el triunfo del Villarreal que nadie niega que fue justo.
Habría que tener un poco de vergüenza ajena y afrontar los partidos de igual manera hasta el final porque por suerte o desgracia la liga aún no ha terminado.
Objetivo casi cumplido




