De cómo se debe hacer un fichaje sin irritar al equipo de procedencia de un jugador puede hablarnos largo y tendido nuestro amigo Pedja, de eso no hay duda. Mijatovic tiene calentito al Manchester, su estrategia de marear al jugador, hacer que este presione al club y poner a la afición en contra para forzar la salida del club, es algo que ya lo hacían en tiempos del gran Florentino.
Ronaldo, Figo, Beckam y compañía salieron de sus respectivos clubs de ese modo tan particular. El Madrid siempre en la sombra, en plan cobarde y sin desgastarse, si al final la operación no cuaja es el jugador el único que sale perdiendo.
Esta táctica tan señorial es la misma que está aplicando el FC Barcelona con jugadores como Silva y Villa. Primero llegan a un acuerdo con ellos, después dejan caer en la prensa que los jugadores se mueren por ser culés, más tarde se lanza un globo sonda, que los amigos de la prensa se encargan de difundir ,con una cifra irrisoria (caso de Silva con los 20 millones) y ya se ha planteado un precio de partida sin que el Valencia haya mediado en ello.
Por supuesto, desde el momento en que se insiste en que la oferta es ridícula ya se está aceptando que por una oferta mayor el jugador saldrá, en ese mismo instante, hablar de 40 millones es doblar la oferta inicial (que jamás se produjo), el Barça ofrece un precio intermedio y la sensación que queda es que 30 millones es una gran oferta, por ese precio Silva sería blaugrana.
Pero, ¿Qué habría pasado si el Barça no hubiese lanzado el mensaje de la oferta de 20 millones?. A buen seguro que el Valencia no hubiese iniciado las conversaciones si la oferta inicial fuese inferior a 50 millones, las conversaciones tomarían otro tinte, la clausula son 90, por 50 se lo podrían llevar.
Como ese caso no se ha dado, pase lo que pase, el precio lo habrá marcado el FCB y no el VCF, por tanto, si Silva acaba en Barcelona siempre será por el precio que quería pagar el Laporta y una vez más habrá cedido Soler. Extraña forma de negociar esta en que el comprador fija el precio y el vendedor acepta. ¿En el super nos hacen los mismo?
El mismo caso se repite con David Villa, pero cada gol del asturiano hace que se dispare su cotización, de modo que aquellos que quieran que el guaje siga en Valencia ya pueden empezar a rezar para consiga otro Hat-trick, de lo contrario… puede ser culé.
Ronaldo, Figo, Beckam y compañía salieron de sus respectivos clubs de ese modo tan particular. El Madrid siempre en la sombra, en plan cobarde y sin desgastarse, si al final la operación no cuaja es el jugador el único que sale perdiendo.
Esta táctica tan señorial es la misma que está aplicando el FC Barcelona con jugadores como Silva y Villa. Primero llegan a un acuerdo con ellos, después dejan caer en la prensa que los jugadores se mueren por ser culés, más tarde se lanza un globo sonda, que los amigos de la prensa se encargan de difundir ,con una cifra irrisoria (caso de Silva con los 20 millones) y ya se ha planteado un precio de partida sin que el Valencia haya mediado en ello.
Por supuesto, desde el momento en que se insiste en que la oferta es ridícula ya se está aceptando que por una oferta mayor el jugador saldrá, en ese mismo instante, hablar de 40 millones es doblar la oferta inicial (que jamás se produjo), el Barça ofrece un precio intermedio y la sensación que queda es que 30 millones es una gran oferta, por ese precio Silva sería blaugrana.
Pero, ¿Qué habría pasado si el Barça no hubiese lanzado el mensaje de la oferta de 20 millones?. A buen seguro que el Valencia no hubiese iniciado las conversaciones si la oferta inicial fuese inferior a 50 millones, las conversaciones tomarían otro tinte, la clausula son 90, por 50 se lo podrían llevar.
Como ese caso no se ha dado, pase lo que pase, el precio lo habrá marcado el FCB y no el VCF, por tanto, si Silva acaba en Barcelona siempre será por el precio que quería pagar el Laporta y una vez más habrá cedido Soler. Extraña forma de negociar esta en que el comprador fija el precio y el vendedor acepta. ¿En el super nos hacen los mismo?
El mismo caso se repite con David Villa, pero cada gol del asturiano hace que se dispare su cotización, de modo que aquellos que quieran que el guaje siga en Valencia ya pueden empezar a rezar para consiga otro Hat-trick, de lo contrario… puede ser culé.
Autor: Paco Salido










1 comentarios:
Al menos los otros clubes tienen una estretegia, aunque sea poco ética. Que tiene el Valencia??? Sólo rezar para que le salgan bien las cosas... Ya ves como nos fue con el caso Van der Vaart!!!!
Saludos desde el muro
(http://elmurodekoeman.blogspot.com)
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